10 cosas que hacen y dicen los malos CEOs

En el proceso de aprendizaje de cualquier aptitud, conocimiento o habilidad podemos fijarnos en lo que hacen las personas excelentes. Son un modelo a seguir y generalmente son motivo para inspirarnos. Pero a veces también podemos extraer importantes lecciones de lo que hacen las personas mediocres. En el mundo de la empresa es muy útil ver qué hacen los malos gerentes, directores o CEOs para no cometer esos mismos errores. Por eso, es conveniente prestar atención a todo el mundo y ser suficientemente inteligentes para saber extraer lo bueno de los mejores y evitar lo malo de los peores.

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Las 10 cosas que hacen y dicen los malos CEOs

Liz Ryan publicó su lista de diez cosas que hacen los malos y que lógicamente debemos evitar. Son estas:

1. No te pago para que pienses.

Esta frase repetitiva hasta el cansancio es la tarjeta de presentación de un gerente mediocre. En realidad lo que está diciendo es “no me gusta escuchar lo que piensa, porque me hace sentir inseguro cuando las personas son más inteligentes que yo“.

2. Me suena como a un problema personal.

Los malos CEOs dicen esto cuando no quieren oír lo que usted tiene en su mente. Es curioso como el fin de semana pasado estaban todos ellos llamándolo “Hermano” y “Amigo” cuando querían que usted viniera el domingo por la mañana a terminar el informe que ese pésimo gerente no pudo hacer por su propia cuenta. Mantenga estas palabras en su mente la próxima vez que el teléfono suene durante el fin de semana.

3. Es trabajo – se supone que no es divertido.

Interesante teoría. ¿Qué es lo que le va a decir a los accionistas durante la próxima reunión anual? ¿Que “aquí en Explosivos Acme el trabajo no es divertido, pero los empleados tienen que hacerlo porque los obligan“? No estamos seguros de que a sus accionistas les guste esa filosofía de Gestión de Talento. De hecho, se supone que el trabajo debe ser al menos entretenido y producir algún tipo de bienestar (además del económico)  Todo buen gerente sabe esto. Y todo pésimo gerente lucha contra este concepto.

4. Usted no es mi único empleado.

Esto significa que “no puedo con mi trabajo“, pero podría no ser una buena idea que lo mencione, o al menos no hasta que esté seguro con otro empleo en otro lugar.

5. Lo tomaré en consideración.

Esta es una frase arcaica que sólo se usa en los tiempos modernos por los gerentes incompetentes que no saben decir “de verdad no entiendo la idea que usted está proponiendo, pero odiaría exponerme yo mismo al decirlo por lo idiota que soy”. Considere que su idea está muerta en el agua cuando un pésimo gerente diga esto, a menos que él o ella pueda encontrar una manera de robarse su idea y reclamarla como propia.

6. No me importa cuáles son sus prioridades – esta es su nueva prioridad.

Lo que no captan los malos gerentes durante su confusión es el hecho de que todo el trabajo que usted realiza (así como todo lo que sus compañeros de trabajo realizan) está relacionado y es interdependiente con todo lo demás. Cuando su gerente dice “olvide sus antiguas prioridades, y enfóquense en mi nueva crisis” él o ella estará traicionando su ignorancia hacia las leyes de la física. Lo que se hace a un lado le va a hacer daño posteriormente, pero a veces es más fácil sonreír y soportar un rato y luego actualizar su perfil de LinkedIn para buscar otro empleo.

7. Yo no hago las reglas. Sólo las hago cumplir.

Este es el grito de batalla de los débiles y burócratas en todas partes, el equivalente a “intentar besar los traseros adecuados cada vez que pueda; en realidad se trata de mi estrategia profesional“. Todo el mundo sabe que sus supervisores individuales no elaboraron las políticas de la empresa. Todavía esperamos que ellos den su opinión, ya sea diciendo “lo siento, no voy a apoyar su idea” o “me encanta lo que me está proponiendo y voy a elaborar una estrategia para conseguir que se venda arriba“. Eso es exactamente lo que diría un ser humano. Los pésimos gerentes se hacen la ilusión de que existe una especie de configuración para transformar a un ser humano en un zombi y viceversa, pero no es así.

8. Si no desea el empleo, encontraré a alguien que sí.

Este es el mantra de un pésimo gerente del tipo pasivo-agresivo, que utiliza las amenazas para así mantener a sus empleados en línea. La idea es que si usted se queja, estará arriesgando su empleo. Esta es la definición de una gestión basada en el miedo. Tome cualquier empleo para escapar de un gerente que diga esto, a menos que él o ella esté citando el diálogo de una película de los años cuarenta.

9. Esta es la forma en que lo hemos hecho siempre.

Por eso, tal vez es necesario el cambio e introducir nuevas estrategias, procesos o procedimientos. Si siempre se hace los mismo difícilmente obtendremos resultados diferentes.

10. Con esta economía, tienes suerte de tener un empleo.

Tristemente para todos aquellos pésimos gerentes que respiran fuego por la boca, esto no es cierto. Las personas inteligentes y capaces tienen gran demanda. La vida es demasiado corta para trabajar para cretinos y reptiles. Está capacitado y es responsable, pero no todo el mundo verá lo que usted tiene para ofrecer. Sólo las personas que lo entiendan, lo merecen a usted. ¿Por qué perder el tiempo con el resto?

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias y en Hispanic American College (New York). Online desde 1996. Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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