¿Se puede emprender y hacer negocios en esta ciénaga de corrupción?

En el mapa de la corrupción a nivel mundial España se encuentra en un puesto intermedio. Pero dentro de Europa, sólo Italia nos supera en ese ranking. Los países con menor índice de corrupción son los nórdicos junto con Japón. Estados Unidos, Canadá, Australia y Chile están también entre los mejores.

Corrupción

Mapa mundial de la corrupción (en rojo o negro los países más corruptos; en azul los menos corruptos)

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Pero en España la corrupción ha alcanzado en el mes de febrero su máximo histórico y se ha convertido en el segundo problema más acuciante para cuatro de cada diez españoles, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La cifra (40 por ciento) supone un incremento de más de veinte puntos porcentuales respecto a los datos de enero y supera al anterior máximo de 33,5 por ciento de 1995. [Consulta el barómetro en PDF]

En el barómetro del CIS se refleja también el pesimismo de los españoles hacia la situación política y económica. El 85,7 por ciento califican de mala o muy mala la situación política, y el 92,3 por ciento creen que la situación económica también es mala o muy mala. El optimismo no aparece por ningún lado, ya que solo el 14,5 por ciento opina que la economía será mejor en España dentro de doce meses.

Esta situación confirma que España no se encuentre entre los países donde sería mejor nacer este año. El estudio ha sido elaborado por The Economist Intelligence Unit y tiene en cuenta la prosperidad, la satisfacción ciudadana, la confianza en su gobierno, los ingresos per capita, el clima, los beneficios sociales y el grado de corrupción.

En este entorno tenemos que hacer negocios

Con este ‘alentador’ panorama nos encontramos:

los líos de Urdangarín/Noos, los papeles de Bárcenas, el caso Pallerols, el chalet de Blanco (caso Campeón), las comisiones que cobraba Yolanda Barcina, el caso Jaume Matas, los ERE de Andalucía, el caso Gurtel, lo de las ITV del hijo de Pujol, el caso Palau/Millet….. y no olvidemos a la SGAE, el caso Malaya de Marbella, la Caja Castilla-La Mancha,… y todas las obras faraónicas como aeropuertos sin aviones, estaciones de AVE sin pasajeros,…..

Este es el caldo de cultivo en el que estamos metidos y con el que el Gobierno pretende lidiar diciendo que los emprendedores son los salvadores de la patria. Pero con qué espíritu un joven va a iniciar un negocio si contempla que unos pocos “se lo llevan crudo” solo por ser “amigo de” o ser militante de tal o cual partido.

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Image courtesy of FreeDigitalPhotos.net

Cómo es posible fomentar la cultura empresarial si todos los días vemos en las noticias que entre unos cuantos se reparten la tarta y al resto sólo le quedan unas migajas. Los jóvenes o no tan jóvenes que tengan interés por la emprendeduría observan que los grandes negocios se reparten en los despachos antes de que salgan a concurso.

Y esto no se cambia con medidas de ahorro fiscal o con descuentos en los pagos a la SS. Es necesario que cambiemos el modo de entender los negocios. Mientras esto no ocurra sólo triunfarán los hijos de papá que están cerca del poder (político, económico, ideológico). Los demás observarán pasivos las cifras del IBEX, las mansiones de los famosos o los coches deportivos que lucen los futbolistas.

Hacer negocios en este panorama de corrupción es doblemente difícil porque no se fomenta el juego limpio ni la sana competencia. Todo lo contrario, lo que se consigue es descubrir al pillo que todos llevamos dentro.

Y entonces qué

Pues solo hay dos opciones:

  1. Entras en la partida que está en juego: asumes las reglas y comportamientos de los contendientes y tratas de competir usando las mismas armas; es decir, tratas de corromper, te dejas comprar, pagas comisiones, te saltas las reglas, abusas del poder, adulas a los políticos,… Aquí los jugadores son conocidos. La competencia es feroz, ‘a cara de perro’, están admitidas todo tipo de armas. Predomina la desconfianza y si alguien dice que echará un mano es para meterla en tu bolsillo.
  2. Inicias una nueva partida en un nuevo juego: defines tu propio código ético donde negocio y corrupción son conceptos antagónicos; tratas de ganar clientes ofreciendo honradez y buen servicio; haces fuerte tu marca y sales al exterior para que te compren; estableces relaciones de confianza y seriedad; asumes tus errores y compartes tus éxitos sin llegar a la vulgaridad ni al famoseo. Aquí te encontrarás con nuevos players y competirás en igualdad de condiciones. Lograrás cooperar con otros y encontrarás sinergias enriquecedoras.

Si eres periodista y quieres mantener a salvo tu vida y profesión puedes aprender algunas técnicas para denunciar la corrupción en la Guía “Privacidad en internet para periodistas” escrita por Michael Dagan.

Y tú, ¿qué partida quieres jugar? 

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias y en Hispanic American College (New York). Online desde 1996. Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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