Los mejores líderes son los líderes humildes

Un estudio reciente demuestra que la humildad es uno de los cuatro factores críticos de liderazgo para crear un ambiente donde los empleados de diferentes orígenes demográficos se sientan incluidos. En una encuesta de más de 1.500 trabajadores de Australia, China, Alemania, India, México y los EE.UU., se encontró que cuando los empleados observaron el comportamiento altruista o desinteresado en sus gerentes fueron más propensos a reportar sensaciones de inclusión en sus equipos de trabajo. Esto era cierto para las mujeres y los hombres.

Este estilo estaba caracterizado por:

1) los actos de humildad, como el aprendizaje desde la crítica y admitir errores;

2) el empoderamiento de los seguidores a aprender y desarrollarse;

3) los actos de valor, como tomar riesgos personales por el bien común, y

4) celebrar a los empleados responsables por sus resultados

los mejores líderes

Atendiendo al artículo publicado en Harvard Business Review  los empleados que percibían el comportamiento altruista de sus gerentes también reportaron ser más innovadores, sugiriendo ideas de nuevos productos y formas de hacer el trabajo mejor. Por otra parte, eran más dados a tomar el relevo de un compañero ausente (todos los efectos indirectos de sentirse más incluido en sus grupos de trabajo). La investigación también fue capaz de aislar la combinación de dos sentimientos distintos, subyacentes, que hacen que los empleados se sientan incluidos: singularidad y pertenencia. Los empleados se sienten únicos cuando son reconocidos por los distintos talentos y habilidades que aportan a sus equipos; y sienten que pertenecen cuando comparten similitudes importantes con los compañeros de trabajo. Es difícil para los líderes conseguir ese equilibrio, pues hacer hincapié en la singularidad en exceso puede disminuir el sentimiento de pertenencia de los empleados. Se encontró que el altruismo es uno de los principales atributos de los líderes que pueden equilibrar a sus empleados, en casi todos los ámbitos.

Los mejores líderes son los líderes humildes

Sin embargo, el estudio plantea una implicación común, tal vez universal: para promover la inclusión y cosechar sus frutos, los líderes deben adoptar un estilo de liderazgo desinteresado. He aquí algunas maneras concretas para empezar:

– Comparte tus errores como momentos educativos.

Cuando los líderes muestran su propio crecimiento personal, legitiman el crecimiento y aprendizaje de los demás; admitiendo a sus propias imperfecciones, lo hacen bien para que otros sean falibles, también.

– Entabla diálogos, no debates.

Otra forma de practicar la humildad es comprometerse verdaderamente con diferentes puntos de vista.

– Abraza la incertidumbre.

La ambigüedad y la incertidumbre son habituales en el entorno empresarial actual. Cuando los líderes humildemente admiten que no tienen todas las respuestas, crean el espacio para que otros puedan dar un paso adelante y ofrecer soluciones.

– Modele siendo un “seguidor”.

Invirtiendo los papeles, los líderes no sólo facilitan el desarrollo de los empleados, sino que modelan el acto de tomar una perspectiva diferente, algo fundamental para trabajar eficazmente en equipos diversos.

Un líder desinteresado no debe ser confundido con uno débil. Se necesita mucho coraje para practicar la humildad en las formas descritas anteriormente. Por desgracia, este tipo de coraje no siempre es recompensado en las organizaciones. Hay que liderar desde las emociones.

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias y en Hispanic American College (New York). Online desde 1996. Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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