Diccionario básico para emprender / 11: Emprendedor

Hoy en el Diccionario para emprender, el concepto: Emprendedor.

Letra E: emprender

Qué es, quién es… un emprendedor

Se denomina emprendedor a aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para desarrollarla. Etimológicamente emprendedor viene de la palabra latina prendĕre que significa literalmente coger tomar. Es habitual emplear el término emprendedor para designar a una «persona que crea una empresa» o que encuentra una oportunidad de negocio, o a alguien que empieza un proyecto por su propia iniciativa.

El concepto de emprendedor está íntimamente relacionado con la innovación y el riesgo ya que el emprendedor es una persona que cree en sus ideas y que es capaz de llevarlas (o al menos intentarlo) a cabo, es capaz de encontrar la manera de materializar sus sueños.

Para Marc Vidal, las características que debe reunir un emprendedor son:

-Tiene que ser, primero, un soñador. Tiene que tener un sueño y perseguirlo, ser constante, saber que el talento está muy bien, pero que lo principal son las habilidades. Debe adquirir habilidades, no tanto directivas, pero sí de trato con socios, con amigos, con equipos. El emprendedor de hoy en día tiene que ser capaz de entender lo digital y lo comunitario, trabajar en común.

El emprendedor ha ido evolucionado de forma progresiva y cambiando a lo largo de las diferentes épocas. Sugiero ver esta infografía sobre dicha evolución.

Solemos creer que los emprendedores son todos diferentes y no tienen nada en común entre ellos. Sin embargo la gran mayoría están ‘cortados’ con el mismo patrón y suelen compartir la misma filosofía de vida y estrategia para hacer frente a las situaciones. En su nuevo libro “The Entrepeneur Mind“, Kevin D. Johnson presenta 100 creencias, hábitos y formas de pensar de emprendedores de élite. La mayoría son predecibles, como “pensar en grande” o “crear nuevos mercados”.  Sin embargo también podemos descubrir algunas que no suelen contar abiertamente en las entrevistas ni suelen aparecer en los medios:

1.- No todo es riesgo

2.- El negocio va primero, la familia segundo

3.-  Seguir tu pasión es un engaño

4.- La ignorancia puede ser una bendición

5.- No hay necesidad de tener un MBA

La vanidad del emprendedor

Ser emprendedor es una virtud y una alternativa a la época de crisis que afrontamos. Pero de tanto ensalzar y alabar la figura del emprendedor se cae en el riesgo de despertar el ego que todos llevamos dentro pudiendo este hecho afectar negativamente al negocio. El emprendedor suele tener una meta clara: crear una empresa de éxito, ganar mucho dinero, sacar la empresa a cotizar en la Bolsa, venderla a una gran empresa mundial,…. El problema es que esto choca directamente con la vanidad del propio emprendedor. Es legítimo que una persona que ha sido capaz de crear un imperio desde la nada pueda bañarse en su propia vanidad y regodearse con lo maravilloso que es pero si esto en vez de algo pasajero se convierte en un rasgo el negocio puede tener los días contados.

El perfil del emprendedor 

Para ser un emprendedor se requiere tener cierto perfil, ciertas aptitudes y ciertas características de personalidad. No es una tarea fácil identificar con claridad cual debe ser el perfil de un emprendedor, pero muchos autores coinciden que los factores mas importantes a tener en cuenta, son los siguientes:

  • Personalidad idealista y astuta, preocupada por hacer dinero pero no obsesionados
  • No les interesa demasiado el poder sino la autonomía, les gusta ponerse a prueba, enfrentar riesgos pero no a lo loco, sino planificados;
  • Les gusta demostrar y demostrarse lo que saben, pueden y valen;
  • Tienen capacidad de concentración para la resolución y búsqueda de salidas exitosas a problemas, tienen cierto carisma o mística y esperanza respecto a su emprendimiento,
  • No tienen todo absolutamente claro, tienen miedos como todo ser humano, pero a pesar de ello se animan;
  • Son capaces de sacrificarse por su obra pero sin perder la cordura, son ansiosos y buscan ofrecer un producto o servicio de calidad superior, distinto, destacado;
  • Les gusta dejar su marca en la vida a través de su emprendimiento, están convencidos de que el éxito es 99% transpiración y 1% inspiración,
  • Saben que se pueden equivocar pero también saben que el fracaso es no intentarlo de nuevo.

Si has descubierto que tus rasgos de personalidad coinciden con los anteriormente citados… tienes que hacer caso a los políticos y lanzarte a emprender; crear tu startup, tu propio negocio. Además de ser el dueño de tu tiempo, podrás también vivir tu sueño, no el de los demás. Aunque muchos ya lo han visto, sugiero a quien tenga dudas, escuchar con calma el famoso discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanforf. Es un clásico del emprendimiento y de la motivación. Yo no me canso de escucharlo y repensarlo.

La formación del emprendedor

En las entrevistas que realicé a casi 100 emprendedores de éxito para mi libro “El perfil humano y profesional de los emprendedores digitales” encontré una amplia variedad de respuestas a la pregunta

¿Qué titulación o formación tenía cuando comenzó como emprendedor? 

La mayoría disponía de formación universitaria con al menos una licenciatura y muchos tenían algún tipo de máster o MBA específico. En general todos tienen una formación de calidad que les ha aportado conocimientos específicos sobre los negocios y el marketing. La realización de estudios postgrado, en España o fuera, les aporta una mayor especialización y sobre todo contacto con un ecosistema relacionado con las empresas, los negocios, los business angels,…

Pero ¿existe una formación específica que capacite a una persona para ser emprendedor? o ¿un emprendedor necesita realizar algún curso concreto para poder desarrollar su faceta emprendedora?

Probablemente la respuesta sea NO en ambos casos pero:

  • sí parece conveniente disponer de unos conocimientos básicos sobre economía, negocios, finanzas, marketing,…
  • sí es necesario conocer mejor que nadie el sector sobre el que se desea emprender
  • sí es necesario tener amplios conocimientos sobre tecnología. Si el proyecto de negocio está relacionado con las TIC, es imprescindible una mayor profundidad
  • sí viene bien dedicar varias horas a la semana para formarse y estar al día en materias afines al negocio

Los conocimientos o titulación no garantizan que una persona pueda emprender mejor que otra pero sí reducen las probabilidades de fracaso al ofrecer al emprendedor una serie de herramientas y contactos útiles para usar como guías. A veces no es tan importante saber algo sino saber dónde se puede recurrir para aprenderlo.

Sin embargo algo que considero fundamental y que cumplían todos los emprendedores entrevistados en mi libro es DOMINAR el idioma inglés. Se puede tener o no un MBA, pero es casi imprescindible hablar perfectamente bien inglés. Hoy una emprendedor que aspire a crear una empresa de éxito tiene que pensar en global y tener claro que la mayor parte de su negocio puede venir del exterior. Además puede tener que recurrir a buscar financiación en grupos de capital riesgo extranjeros. Por ello, saber inglés es un punto claramente a favor que si se complementa con una formación cualificada permitirá al emprendedor tener los requisitos necesarios (¿suficientes?) para intentar un negocio.

El emprendedor piensa en los clientes, no en los inversores

Habitualmente cuando un emprendedor tiene una idea de negocio lo primero que hace es pensar en buscar inversores, capitalistas que aporten dinero a su negocio para que todos (pronto o tarde) puedan ‘forrarse’. Es decir, su enfoque del negocio está mediatizado por la imagen de las pocas personas que se han hecho millonarios en el campo de las TIC. Parece como si la máxima aspiración de un emprendedor fuera llegar a dar un ‘pelotazo’ lo antes posible y olvidarse del negocio; vender la empresa y dedicarse a la poesía.

Para todos aquellos que ahora estén dando vueltas a una idea de negocio y estén peleándose con el famoso business plan, les sugiero la lectura de cualquiera de las múltiples biografías que se han publicado sobre Steve Jobs. Al margen de su estrambótica personalidad, a Jobs el dinero nunca le preocupó ni le interesó. En mi opinión es el modelo de anti-emprendedor tal y como hoy concebimos a una persona que emprende un negocio.

Frase de Steve Jobs

Cuando el emprendedor está en la fase de inicio o startup necesita dinero para desarrollar y ejecutar la idea. Si no lo tiene entonces comienza la ronda de búsqueda de inversores, business angels, venture capitals, fondos de capital riesgo,….. y por supuesto sin olvidar los Family, Friends and Fools (ese grupo de personas que conforman los familiares, los amigos y algunos locos inversores dispuestos a casi todo). Primero busca una primera ronda de financiación, lo mínimo para iniciar el negocio y si la cosa va bien entonces tiene que salir a buscar más dinero una segunda vez (la serie B) para generar crecimiento o expansión internacional.

Pero para convencer a los inversores de que tienes una idea fantástica y que deben poner su dinero en tus manos tienes que ser capaz de generar ventas; es decir captar clientes que compren tu producto/servicio y que generen muchos beneficiosLos americanos a esto le llaman tracción. Si una empresa tiene tracción es susceptible de recibir inversión; si no la tiene… mejor seguir buscando otro negocio. Por ello, resulta vital en el estudio y análisis de los emprendedores que dediquen tiempo (el que haga falta) a crear un buen plan de marketing y venta.

Las miserias del emprendedor

Estamos viviendo una etapa donde todo el mundo habla de la importancia y necesidad de los emprendedores. De repente nos hemos dado cuenta que crear empresas es fundamental para poder sobrevivir como país. Parece que hay un ambiente mágico donde emprender es sinónimo de éxito, dinero y fama. Sin embargo nadie está ofreciendo una perspectiva realista sobre el hecho de crear una start-up, sus dificultades y miserias. Por eso te recomiendo la lectura de las 10 verdades sobre los emprendedores y startup. Es una visión realista, lejos del ideal que se vende desde los medios, que conviene tener en cuenta para no acabar en las listas del paro con la etiqueta de fracasado.

 


Si tienes alguna sugerencia o término para incluir en la “E” por favor déjame un comentario.

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias y en Hispanic American College (New York). Online desde 1996.
Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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