Historias inspiradoras: Walt Disney, al éxito se llega trabajando

Walter Elias Disney fue junto con su hermano Roy O. Disney, el fundador de The Walt Disney Company, empresa que genera unos ingresos anuales de 30.000 millones de dólares, y el principal artífice de un estilo inconfundible de películas de dibujos animados. Todos hemos visto no una sino muchas de sus películas. Walt Disney representa el típico self-made-man americano.

Walt Disney

Hijo de granjero pero dibujante

Según la biografía que aparece en la Wikipedia, Walt Disney nació el 5 de diciembre de 1901. Se crió en Chicago en la granja de su padre Elias Disney (1859-1941), de antepasados irlandeses. Walt era el cuarto de los cinco hijos del matrimonio. En 1906 —según algunos, huyendo de la creciente criminalidad existente en Chicago—, la familia se trasladó a una granja en las cercanías de Marceline, Missouri. Como tanto él como su hermana menor, Ruth, eran demasiado pequeños para ayudar en las labores de la granja, pasaban la mayor parte del tiempo jugando. De esta época datan los primeros escarceos de Disney con el dibujo y su gran afición por los trenes.

Debido a una enfermedad de su padre tuvieron que vender la granja y en 1910 se mudaron a Kansas City donde Walt tuvo que ayuda a su padre a vender periódicos, lo que le obligaba a levantarse todos los días a las doce de la noche. No fue un buen estudiante; a causa de su trabajo repartiendo periódicos, le costaba concentrarse y con frecuencia se quedaba dormido. Era propenso a soñar despierto y a pasar el tiempo haciendo garabatos.

Todos tus sueños se pueden hacer realidad, si tienes el valor para perseguirlos 

Al cambiar de trabajo el padre se fueron a vivir a Chicago. Allí al mismo tiempo, trabajaba para su padre y asistía por las tardes a clases en el Instituto de Arte de Chicago. A los 15 años, Walt consiguió un trabajo de verano vendiendo periódicos y chucherías a los pasajeros del ferrocarril de Santa Fe. Le interesaba mucho más el tren que su trabajo, en el que no tuvo demasiado éxito, ya que con frecuencia le robaban la mercancía.

En sus años escolares, Disney fue el historietista del periódico del institutoThe Village Voice. Sus cómics eran de tema patriótico y político, centrados en el tema de la Primera Guerra Mundial. En 1918, queriendo seguir los pasos de su hermano Roy, que se había enrolado en la marina, abandonó el instituto para alistarse en el ejército. No fue aceptado por ser demasiado joven. Enterado de que el cuerpo de ambulancias de la Cruz Roja admitía a chicos de diecisiete años, Walt falsificó su certificado de nacimiento para hacer ver que había nacido en 1900 en lugar de en 1901, y había cumplido ya los diecisiete. Fue admitido, pero nunca llegó a entrar en combate. Cuando terminó su entrenamiento fue trasladado a Europa, pero la guerra ya había terminado. Pasó el resto de su tiempo en la Cruz Roja como conductor de ambulancias en Francia, trasladando a oficiales. Se entretuvo llenando de dibujos la ambulancia que conducía. En 1919 solicitó ser relevado de sus obligaciones militares y fue enviado de regreso a Estados Unidos.

Carrera artística

Decidido a seguir una carrera artística, se trasladó a Kansas City. Su hermano Roy trabajaba en un banco por la zona y, gracias a un amigo, le consiguió un trabajo en el Pesemen-Rubin Art Studio, donde Walt se dedicó a crear anuncios para periódicos, revistas y cines. Allí coincidió con otro dibujante, Ubbe Iwwerks, con el que trabó amistad, y ambos decidieron empezar su propio negocio. Disney e Iwwerks (quien acortó su nombre a Ub Iwerks) fundaron una compañía llamada “Iwerks-Disney Commercial Artists” en enero de 1920. Por desgracia, no consiguieron demasiados clientes, y finalmente tuvieron que abandonar. Ambos fueron contratados por la empresa Kansas City Film Ad, en la que trabajaron en anuncios, realizados con primitivas técnicas de animación, para los cines locales. Pero Disney seguía fascinado por las posibilidades de la animación.

Después de dos años en Film Ad, Disney creyó que había adquirido la experiencia suficiente como para emprender un nuevo negocio por su cuenta. En 1922, fundó la empresa Laugh-O-Gram Films, Inc., dedicada a realizar cortometrajes animados basados en cuentos de hadas populares y relatos para niños, como Cenicienta o El gato con botas. Entre sus empleados estaban Iwerks, Hugh HarmanRudolph IsingCarmen Maxwell, y Friz Freleng. Los cortos se hicieron famosos en la zona de Kansas City, pero sus gastos de producción excedían a los ingresos que proporcionaban.

La gente me pregunta con frecuencia si conozco el secreto del triunfo y si puedo decirle a los demás cómo hacer que sus sueños se hagan realidad. Mi respuesta es: “sólo lo consigues trabajando” 

Tras crear su último corto, la mezcla de acción real y animación Alice’s Wonderland, el estudio se declaró en bancarrota en junio de 1923. Disney decidió entonces trasladarse al floreciente centro de la industria cinematográfica, Hollywood. Vendió su cámara y obtuvo el dinero suficiente para un viaje de ida en tren a California. Dejó atrás a sus amigos y antiguos empleados, pero se llevó con él la película de Alice’s WonderlandLlegó a Los Ángeles con cuarenta dólares en el bolsillo y una película sin acabar en su maletín. Su propósito era abandonar el cine de animación. Pretendía convertirse en director de películas de acción real, y recorrió sin éxito todos los estudios buscando trabajo.

Al no encontrarlo, optó por volver a intentarlo con la animación. Su primer estudio en Hollywood fue un garaje en casa de su tío Robert. Envió la película Alice’s Wonderland a la distribuidora neoyorquina Margaret Winkler, quien mostró un gran interés por la película y contrató a Disney para producir más películas combinando animación e imagen real.

Se reunió con su hermano Roy, que se estaba recuperando de una tuberculosis en un hospital de veteranos de Los Ángeles, y le convenció para que se encargase de la gestión económica del estudio. Roy estuvo de acuerdo. A petición de Disney, la actriz protagonista de Alice’s Wonderland —Virginia Davis— y su familia se trasladaron a Hollywood desde Kansas City. Lo mismo hicieron Iwerks y la suya. Este fue el comienzo del Disney Brothers’ Studio, el germen de la futura The Walt Disney Company. Las nuevas películas, llamadas “Comedias de Alicia” (“Alice Comedies”), tuvieron bastante éxito.

En 1927, crearon la nueva serie “Oswald el conejo afortunado” distribuida por Universal Pictures con un éxito casi instantáneo. El personaje fue creado y dibujado por Iwerks. Su éxito permitió el crecimiento del estudio. Pero los derechos del conejo Oswald pertenecían a Universal y no a Disney, lo que le llevó a perder la mayor parte del personal de su estudio y no poder continuar con la exitosa serie de Oswald  (La compañía de Disney sólo recuperó los derechos sobre Oswald 78 años después, en 2006).

Y nació Mickey Mouse

Tras perder los derechos sobre Oswald, Disney optó por crear un nuevo personaje: un ratón animado que básicamente era igual que Oswald, pero con orejas redondas en lugar de alargadas. Y así nació Mickey Mouse.

La primera aparición de Mickey tuvo lugar el 15 de mayo de 1928 en Plane Crazy, un cortometraje mudo, como todas las películas de Disney hasta esa fecha. Tras no conseguir interesar a los distribuidores por Plane Crazy ni por su continuación, The Gallopin’ Gaucho, Disney creó una película sonora, Steamboat Willie. El empresario Pat Powers proporcionó a Disney tanto la distribución de la película como el Cinephone, un sistema de sincronización de sonido. Steamboat Willie se convirtió en un gran éxito, y se añadió sonido a los cortos anteriores. Desde entonces, todas las películas de Disney serían sonoras. El propio Disney se encargó de los efectos vocales de sus primeros cortometrajes y fue la voz de Mickey Mouse hasta 1947.

Mickey Mouse conoció un extraordinario éxito, hasta el punto de que, en 1935, la Sociedad de Naciones premió a Disney con una medalla de oro, declarando a Mickey “símbolo internacional de buena voluntad”. En enero de 1930 fue adaptado al cómic, en una tira de prensa con guion de Disney y dibujos de Iwerks. Durante la década de 1930, el mercado se inundó de productos relacionados con el personaje, desde juguetes infantiles y relojes de pulsera hasta un brazalete de diamantes diseñado por Cartier. Numerosas personalidades públicas declararon su admiración por Mickey Mouse, incluyendo a la actriz Mary Pickford, al presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, a Benito Mussolini e incluso al rey de Inglaterra, Jorge V.

En 1932, Disney estrenó su primera película en color, Flowers and Trees, de la serie “Silly Symphonies”, que consiguió el Óscar al mejor cortometraje de animaciónen 1932. Ese mismo año, Disney recibió también un Óscar honorífico por la creación de Mickey Mouse, cuyos cortometrajes pasaron a realizarse en color a partir de 1935. Pronto aparecieron series derivadas, protagonizadas por nuevos personajes, como el Pato DonaldGoofy y Pluto.

 Y a partir de entonces ya es por todos conocida la exitosa historia de Walt Disney con todas sus películas, parques de atracciones, merchandising,…

Obtén una buena idea y apéegate a ella. Trabaja en ella hasta que esté hecha, hecha correctamente.” 

El Imperio Disney hoy

En la actualidad, el pequeño estudio de animación que en 1923 fundaron Walt y Roy Disney se ha convertido en una de las mayores empresas en el ámbito del entretenimiento, con unos ingresos anuales de 30.000 millones de dólares. The Walt Disney Company gestiona dieciocho parques de atracciones, treinta y nueve hoteles, ocho estudios cinematográficos, once canales de televisión por cable y uno terrestre (la cadena ABC).

Walt Disney Pictures, el estudio cinematográfico más importante propiedad de la empresa, continúa produciendo largometrajes de animación, a un ritmo aproximado de uno por año. Además, en mayo de 2006 The Walt Disney Company adquirió los estudios de animación Pixar, cuyas películas, distribuidas por Disney, habían alcanzado en años anteriores un éxito mayor que las producidas por Walt Disney Pictures.

Si tienes un sueño, persíguelo

Walt Disney tenía un sueño: quería hacer películas de animación. Eso era lo que realmente le gustaba y lo que quería hacer en el futuro. Lo intentó de forma sucesiva hasta lograr el éxito. Pudiera haber acabado trabajando en el floreciente ferrocarril o seguir vendiendo periódicos o dibujando para otros pero…. él tenía un sueño, tenía una meta. Trabajó duramente, se arruinó, se rehizo, siguió trabajando, persiguiendo su sueño, aprendiendo…. y logró crear un mundo de fantasía que hoy es admirado en todo el mundo. 

Y tú ¿tienes un sueño?

 

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias y en Hispanic American College (New York). Online desde 1996.
Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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