3 tipos de malos jefes ¿eres tú uno de ellos o lo padeces?

En mi opinión, hay tres tipos de malos jefes; líderes particularmente inefectivos. Podría pensar que no es asunto suyo enmendar a sus supervisores con defectos y que es el Consejo de Administración quien debe intervenir. Pero esa solución puede que no llegue o cuando lo haga sea demasiado tarde. Por tanto, solo tiene dos opciones: seguir esperando que la organización arregle a su defectuoso líder, o encontrar formas de hacerlo usted mismo. Si toma las riendas, aún en asuntos pequeños, tenga por seguro que la situación cambiará. Usted puede contribuir a crear al buen jefe.

malos jefes

Malos jefes

Estos son tres tipos de malos jefes y algunas sugerencias de lo que cada uno puede hacer para revertir la situación:

1. El indeciso

Puede ser perfeccionista, estar paralizado por la incertidumbre o preferir la aparente seguridad del status quo. Para salir de esta situación hay que ayudarle a sobreponerse a esa debilidad. Algunos métodos probados son:

– Defina antes de decidir. Involúcrelo en la definición del problema. Una manera segura es hacer muchas preguntas. Esto abrirá nuevas ventanas de información, y él se sentirá más confortable con tomar una decisión.
– Fuerce el primer paso. Haga que tome una pequeña decisión que le permita a usted dar el primer paso; después el siguiente y así seguir adelante.
– Construya confianza. Conviértase en la persona en que confía su jefe y podrá ayudarlo a tomar decisiones rápidas.
– Tengan una conversación. Discutan el problema honestamente en una reunión de equipo. Podría motivarse a tomar decisiones inmediatamente.

2. El inseguro

Muchos gerentes o jefes inhiben a empleados talentosos y a sus buenas ideas por sus propias inseguridades. Esta es la forma de abordar a un jefe inseguro:

– Entienda la causa. Muchas presiones como las metas de fin de año, proyectos no terminados o actuar demasiado agresivamente puede alimentar su inseguridad. Si se le acerca de forma colaborativa podría lograr mejores resultados.
– Sea más transparente. La confianza es construida mediante la transparencia. Comparta tanta información como le sea posible.
– Aprecie lo positivo. La meta es hacer que su jefe se enfoque en construir sus fortalezas en lugar de sentirse amenazado por sus debilidades.

3. El que todo lo sabe

Algunos ejecutivos piensan que lo saben todo y que sin ellos, todo se caerá a pedazos. No son incompetentes, pero usted desearía que confiaran más y fueran más inclusivos. Puede manejarlos de las formas siguientes:

– Permita que él descubra sus ideas. Trate de presentar sus ideas como si estuvieran a medio cocinar o como si no estuviera inseguro en relación a su eficacia y necesitara mejorarlas. Eso asegurará que él las compre inmediatamente.
– Canalice su energía. Cuando tenga una nueva idea con la que jugar, los empleados tendrán el tiempo y el espacio para hacer su trabajo. Cree áreas productivas de diversión, y la organización se beneficiará de la energía del jefe.
– Facilite que experimente la realidad. No se la explique, haga que él mismo la descubra.

El mejor estilo de un buen CEO depende de muchos factores pero estas actitudes anteriormente descritas son el peor ejemplo de un buen jefe. También puede descubrir las cualidades de un buen director general en este otro post. Y refuerce que el verdadero líder no crea seguidores, crea nuevos líderes.

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias y en Hispanic American College (New York). Online desde 1996.
Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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