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Para sobrevivir en medio del caos usa la paradoja de Stockdale

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Escrito por Jesús A. Lacoste

Vivimos en un mundo líquido, cambiante, o mundo VUCA. Por eso cada vez es más difícil tomar decisiones. Gracias a la paradoja de Stockdale cuando vayamos a tomar decisiones, a marcarnos objetivos o a planificar nuestros próximos pasos, podemos mejorar nuestras decisiones.

Pensemos por un momento qué estará pensando/haciendo al respecto la mayoría, cómo actúa la masa, qué es lo que haría nuestra competencia, y a partir de ahí lo que sugiere la Stockdale paradox es actuar en sentido contrario. Pero cuidado, sin caer en el error de actuar llevando la contraria simplemente por oponernos a lo establecido o por querer diferenciarnos, sino porque realmente hemos visto que esto supone una ventaja que podemos aprovechar para mejorar y resultar más competitivos.

La paradoja de Stockdale

La paradoja de Stockdale es un concepto que fue popularizado por Jim Collins en su libro Good to Great. Lleva el nombre de James Stockdale, ex candidato a la vicepresidencia, oficial naval y prisionero de guerra de Vietnam. La esencia principal de la idea es que necesitas equilibrar el realismo con el optimismo.

La dificultad para entender una paradoja proviene del hecho de que cuando se escucha como una máxima en algún tipo de forma verbal, es contradictoria y no se entiende intuitivamente. Por eso, las paradojas se entienden mejor a través de la experiencia.

La paradoja de Stockdale es uno de esos conceptos que, a primera vista, necesita algunos saltos mentales lingüísticos para comprenderlo completamente. Esta paradoja se presentó por primera vez en el libro de Jim Collin Good to Great, un libro fundamental de autoayuda y liderazgo corporativo.

James Stockdale

El autor Jim Collins encontró un ejemplo perfecto de este concepto paradójico en James Stockdale, ex candidato a vicepresidente, que, durante la Guerra de Vietnam, estuvo cautivo como prisionero de guerra durante más de siete años. Era uno de los oficiales navales de más alto rango en ese momento.

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Durante este horrible período, Stockdale fue torturado repetidamente y no tenía ninguna razón para creer que saldría vivo. Mantenido en las garras de la sombría realidad de su mundo infernal, encontró una manera de mantenerse vivo abrazando tanto la dureza de su situación con un equilibrio de optimismo saludable.

Stockdale explicó esta idea de la siguiente manera:

«Nunca debes confundir la fe de que prevalecerás al final, que nunca puedes permitirte perder, con la disciplina para enfrentar los hechos más brutales de tu realidad actual, sean cuales sean».

Lo que explica la Paradoja de Stockdale es que los que más sufrían o incluso los que antes morían en las prisiones de Vietnam o en los campos de concentración nazis, eran los optimistas. Eran los que se hacían ilusiones y se confiaban a la suerte, sin hacer nada para mejorar su situación, sin adaptarse a las circunstancias. Considerando también que los que eran más negativos y se oponían a la situación, también sufrían mucho porque estaban en clara situación de inferioridad.

Esperar lo mejor pero….

En la explicación más simple de esta paradoja, es la idea de esperar lo mejor, pero reconocer y prepararse para lo peor.

Siempre hay que esperar lo mejor, pero reconocer y prepararse para lo peor. Clic para tuitear

La capacidad de reconocer su situación y equilibrar el optimismo con el realismo proviene por tanto de comprender la paradoja de Stockdale. Tal pensamiento paradójico, lo sepas conscientemente o no, ha sido una de las filosofías definitorias para los grandes líderes que han atravesado por serias las dificultades y finalmente han alcanzado sus metas.

La idea principal que propone la Paradoja de Stockdale consiste en pensar que tenemos que desarrollar un modelo de optimismo en el largo plazo, teniendo fe en que las cosas saldrán bien; pero siendo pesimistas en el corto plazo para no confiarnos, mantenernos alerta o como se suele decir, ponernos en lo peor, para estar preparados frente a lo que pueda venir.

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Entre la búsqueda del sentido y la paradoja de Stokdale

En esta situación de crisis sanitaria, económica, social,…. que vivimos con consecuencia de la pandemia del covid19 usar la paradoja de Stockdale puede ser un buen remedio. Algo parecido a lo que hizo el gran Víctor Frankl mientras permanecía prisionero en los campos de concentración nazis. Su libro «El hombre en busca de sentido» es también una buena guía para afrontar la incertidumbre y el caos actual.

Frankl desarrolló un concepto que llamó «optimismo trágico», es decir, un optimismo frente a la tragedia. Esta idea ha pasado por muchos nombres e iteraciones a lo largo de los años. En la cosmovisión nietzscheana, es la idea de que lo que no te mate te hace más fuerte. El optimismo trágico es similar a la paradoja de Stockdale. Ambos expresan una idea paradójica sobre el reconocimiento de sus dificultades actuales mezcladas con una creencia positiva de que al final seguirá triunfando.

Así que tanto si está pasando por un encarcelamiento tortuoso en un campo de prisioneros de guerra o pasando por otras dificultades o  tribulaciones, la paradoja de Stockdale es una forma útil de pensar y actuar para salir victorioso/a.

La dicotomía contradictoria inherente en la paradoja tiene una gran lección sobre cómo lograr el éxito y superar obstáculos difíciles. También va en contra de los optimistas «a toda costa! y aquellos vendedores ambulantes de positividad cuyo consejo impregna casi todos los libros de autoayuda que se publican.

Aplicando la paradoja de Stockdale en la vida diaria

Todos queremos tener éxito, ser felices y haber logrado algo sin importar lo trivial o personal que pueda ser. Alcanzar este estado de logro no va a venir solo por visualización positiva (es lo que propone la famosa «ley del deseo»). Todo eso está bien y nos hace sentir bien pero…. es insuficiente.

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Un poco de visualización positiva es necesario, pero necesita ser contrarrestado con la idea de que puedes fracasar por completo. Pero no hay que perder la fe: tus sueños podrían hacerse realidad… de ahí la paradoja.

No se trata de elegir qué lado tomar, sino de aprender a abrazar ambos sentimientos en oposición el uno al otro y darse cuenta de que son necesarios e interconectados.

La paradoja de Stockdale en los negocios

Cuando se trata de liderazgo y gestión empresarial, esta dualidad ayuda a protegerse contra la embestida de las decepciones que golpean al líder y directivo empresarial. El optimismo puede impulsar la innovación, pero eso debe ser puesto en jaque para ayudar a asegurar que todavía estés en este plano de la realidad y no caigas ingenuamente en algo que no puede suceder.

Es un gran mecanismo para mantenerse conectado a tierra; pero también para tener la idea de tener un éxito increíble en cualquier búsqueda que esté buscando.

La paradoja de Stockdale puede ayudar a una organización a evaluar una situación actual y planificar en consecuencia para abordar los desafíos que encuentran. Hace cumplir tanto la idea de que puedes ser positivo como creer que superarás todas las dificultades mientras que al mismo tiempo te enfrentas a los hechos más brutales de tu situación actual. Esto último es lo que apaga a la gente, porque puede ser malinterpretado como negativo o demasiado pesimista.

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