Yo sí tengo pueblo ¿y tú?

Este verano una marca de refrescos ha iniciado una campaña para promover que personas que han nacido en la ciudad y se han criado/educado en entornos urbanos puedan conocer cómo es la vida en el mundo de los pueblos de España. Hace mucho años, el entrañable Labordeta realizó un programa en TVE llamado «Un país en la mochila» en el que recorría diferentes comarcas y pueblos por toda España (islas incluidas). Era una serie documental divulgativa que aproximaba al espectador a las tierras y la sociedad de España. José Antonio Labordeta, realizaba su particular crónica viajera y proponía un viaje a través de sus impresiones sobre la economía y las representaciones artísticas del mundo rural español.

 

Pueblo

 

Desde mi punto de vista yo soy uno de los afortunados que SÍ tiene pueblo. Se llama Enciso y está en La Rioja. Allí nací y hasta los 13 años fui a la escuela. Después mis padres decidieron, con acierto, que podría obtener mejor rendimiento en un colegio privado en Logroño donde podría aprender más y mejor. La escuela unitaria del pueblo era buena, sobre todo gracias al esfuerzo de las maestras que teníamos pero insuficiente si se aspiraba a la Universidad.

Mi pueblo es como Platero, el burrito de Juan Ramón Jiménez:

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: «¿ Platero ?», y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas, mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel…

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo.

Suelo ir por las vacaciones y disfruto de su encalmada vida. En los pueblos todo ocurre a otra velocidad. Cuando estoy en Madrid siempre observo el ritmo frenético de todo el mundo: en el metro, caminado por la calle, el tráfico… En el pueblo por contra la vida sigue otras pautas que están reñidas con el frenesí urbano. Es agradable salir a la calle sin ninguna intención o entrar a un bar para encontrarte con alguien. No hace falta llevar agenda ni el reloj marca el tiempo. Puedes pasear pausadamente y mantener paseos dialogados con tus amigos y conocidos de toda la vida.

Cuando era pequeño en verano ya hacíamos botellón, que no es algo moderno, lo que ocurre es que lo hacíamos a menor escala. Era divertido por la noche en los jardines de Santa Bárbara preparar nuestros combinados o una especie de caipirinha que a todos nos hacía reír.

Tener pueblo y vivirlo significa que tienes una cosmovisión (como decía mi profesor de Antropología en la Univ. de Salamanca) más cercana a lo primitivamente más humano que nos define como especie. Es bueno porque te aporta una perspectiva en relación con el medio ambiente, con las relaciones personales, el sentido de la vida…. que difícilmente se puede adquirir en el asfalto.

Yo sí tengo pueblo y lo disfruto. El cielo por la noche es una magnífica alfombra estrellada. El río, que ahora está seco los meses de verano pero antes no, es siempre un lugar donde encontrar múltiples aventuras: el hielo en invierno, la pesca de truchas en primavera y el baño en agosto. Los chopos aletean sus grandes hojas verdes y refrescan las noches para gozar de un paseo a la luz de la luna por los viejos caminos o la carretera.

En mi pueblo además está mi familia y mis amigos con los que compartí travesuras, juegos y fiestas adolescentes. Son recuerdos imborrables que reviven cada vez que nos vemos.

 

Y tú, ¿tienes pueblo? ¿te gustaría tenerlo? o por contrario ¿odias el pueblo? ¿eres urbanita 100%? Por favor enriquece este post con tu comentario.

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Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Coach Ejecutivo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada en IT & VoIP Business Solutions. Vice-President of Inspiring Committed Leaders Foundation (New York). Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias. Online desde 1996. Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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