Sin Cultura Digital no puede haber Transformación Digital

La Cultura Digital es la madre de la transformación digital. Sin cultura no hay cambio. Se pone demasiado foco en la tecnología. Sin embargo, a veces no se tiene en cuenta que son las personas que conforman las organizaciones los verdaderos artífices y protagonistas de todos los cambios, incluida la transformación o evolución digital.

cultura digital

Cultura Digital

Internet y el acceso a la información han cambiado las necesidades de personas y empresas. Por otra parte, el desarrollo de nuevas tecnologías como el big data, la robótica o la inteligencia artificial están impactando notablemente en los puestos de trabajo y las capacidades requeridas para ellos. En este contexto, las personas y la cultura resultan estratégicas para que las organizaciones sean más ágiles, más digitales y para que puedan ofrecer experiencias de cliente diferenciales. No se trata tanto de usar tecnologías Agile, sino más bien disponer de personas con mentalidad ágil.

Para que las empresas puedan acometer el reto de la transformación digital es imprescindible contratar a las personas adecuadas, conseguir su fidelidad y apoyarlas para que puedan desarrollar sus capacidades. En un entorno tan cambiante como el actual es fundamental que las organizaciones apuesten por lo que verdaderamente les aportará valor en el largo plazo: sus profesionales.

Transformación cultural

La transformación digital es, sobre todo, una transformación cultural que afecta a las personas y que ha cambiado por completo la forma tradicional de hacer negocios por parte de las empresas. Los trabajadores más formados e informados de la historia que ahora están en el mercado son totalmente diferentes a las de hace unos pocos años.

Es un escenario complejo, porque actualmente en las empresas conviven hasta cuatro generaciones: babyboomers, Generación X, millennials y Generacion Z. Y, sin embargo, todos buscan lo mismo: trabajo de calidad, desarrollo profesional y conciliación.

La transformación digital implica que las empresas actúen de manera diferente a la tradicional. Y esto no es posible resolverlo simplemente con un nuevo software, sino que obliga a cambiar múltiples aspectos de la cultura de la empresa. Porque es dicha cultura la que permite que una empresa actúe de una determinada forma y camine en una determinada dirección.

Cómo afrontar el reto digital

¿Cómo pueden alcanzar entonces las empresas su madurez digital? Un estudio publicado por MIT Sloan Management Review en colaboración con Deloitte destaca tres aspectos  fundamentales:

  • Es necesario contar con una estrategia digital que fije claramente los objetivos a los que quiere llegar la organización.
  • Es preciso alinear la cultura de la organización con las nuevas herramientas digitales. La tecnología es un medio sine qua non pero de nada sirve comprar herramientas colaborativas si luego no existe la cultura previa para compartir información y priman los silos cerrados, se pueden expresar opiniones pero no son tenidas en cuenta, o si no existe transparencia en la comunicación de la compañía.
  • Hay que dar rienda suelta al talento. Es absurdo contratar profesionales valiosos y muy bien formados si luego no se les deja desplegar sus habilidades en el día a día, no se les ubica en el entorno adecuado para desarrollarse y no se les entrena para conseguir los retos marcados.

No hay transformación sin Cultura

Ser una organización digital significa no solo tener productos digitales, servicios e interacciones con los clientes, sino también potenciar las operaciones principales con tecnología. Por lo tanto, convertirse en uno requiere un cambio profundo en las actividades que realizan los empleados, así como en sus comportamientos individuales y las formas en que interactúan con otros dentro y fuera de la organización. Aunque no debería sorprender que las formas tradicionales de trabajar sean incompatibles con las nuevas formas, a menudo lo son.

Al igual que cualquier transformación importante, una transformación digital requiere inculcar una cultura que respalde el cambio al tiempo que permite la estrategia general de la empresa.

La incorporación de una cultura digital en una organización es factible, pero requiere una metodología clara y un esfuerzo disciplinado. Antes de describir los movimientos críticos que deben hacer las empresas para construir una cultura digital duradera, primero examinemos las razones por las que es tan importante tener una cultura digital.

Cultura saludable

La cultura comprende los valores y el conjunto de comportamientos característicos que definen cómo se hacen las cosas en una organización. Una cultura saludable proporciona las pautas, el código tácito de conducta, que guían a los individuos a actuar de manera apropiada y a tomar decisiones que promuevan los objetivos y la estrategia de la organización. Vemos tres razones importantes para inculcar una cultura digital durante una transformación digital.

  1. Al ignorar la cultura, una organización arriesga el fracaso de la transformación. Un estudio de BCG evaluó aproximadamente 40 transformaciones digitales y encontraron que la proporción de empresas que reportaron un avance o un desempeño financiero sólido fue cinco veces mayor (90%) entre aquellas que se enfocaron en la cultura que entre aquellas que descuidaron la cultura (17%).
  2. Una cultura digital permite a las personas entregar resultados más rápido. Las organizaciones digitales se mueven más rápido que las tradicionales, y su jerarquía más plana ayuda a acelerar la toma de decisiones. Una cultura digital sirve como un código de conducta que les da a los empleados la libertad para hacer juicios de juicio y decisiones en el lugar.
  3. Una cultura digital atrae talento. Tener una reputación como líder digital es un imán para el talento. Los millennials se sienten atraídos por las empresas digitales, con la promesa de un entorno colaborativo y creativo y una mayor autonomía. No es de extrañar que los buscadores de empleo utilicen cada vez más sitios web como LinkedIn.com y Glassdoor.com para obtener información privilegiada sobre la cultura de una empresa.

Cultura de alto rendimiento

Una cultura digital saludable es un tipo de cultura de alto rendimiento. Para comprender los elementos esenciales de una cultura digital, es útil conocer los tres atributos críticos de una cultura de alto rendimiento.

  • Primero, los empleados y los equipos están comprometidos para lograr resultados: están comprometidos con su trabajo y con el propósito y los objetivos de la organización, y están dispuestos a hacer un esfuerzo adicional.
  • En segundo lugar, los individuos y los equipos trabajan de manera tal que avance la estrategia de la organización.
  • En tercer lugar, el entorno organizativo, o «contexto» (incluidos el liderazgo, el diseño de la organización, la gestión del desempeño, las prácticas de desarrollo de personas, los recursos y herramientas, la visión y los valores y las interacciones informales) se configura para fomentar el compromiso y alentar conductas que mejoren el desarrollo de la estrategia de la organización.

Los cinco elementos clave de una cultura digital

De acuerdo con Jim Hemerling, Julie Kilmann, Martin Danoesastro, Liza Stutts y Cailin Ahern en su artículo «It’s Not a Digital Transformation Without a Digital Culture» una cultura digital típicamente tiene cinco elementos definitorios:

  1. Promueve una orientación externa, más que interna. Una cultura digital alienta a los empleados a mirar hacia afuera y comprometerse con los clientes y socios para crear nuevas soluciones. Un buen ejemplo de orientación externa es el enfoque en el viaje del cliente; los empleados dan forma al desarrollo de productos y mejoran la experiencia del cliente poniéndose en los zapatos del cliente.
  2. Se premia la delegación sobre el control. Una cultura digital difunde la toma de decisiones en lo profundo de la organización. En lugar de recibir instrucciones explícitas sobre cómo realizar su trabajo, los empleados siguen los principios rectores para que se pueda confiar en su juicio.
  3. Alienta la audacia sobre la precaución. En una cultura digital, se alienta a las personas a tomar riesgos, fallar rápidamente y aprender, y se les recomienda no preservar el status quo por hábito o precaución.
  4. Destaca más acción y menos planificación. En el mundo digital que cambia rápidamente, la planificación y la toma de decisiones deben pasar de tener un enfoque a largo plazo a tener uno a corto plazo. Una cultura digital respalda la necesidad de velocidad y promueve la iteración continua en lugar de perfeccionar un producto o una idea antes de lanzarla. La Globalización 4.0 te va a afectar a ti.
  5. Valora la colaboración más que el esfuerzo individual. El éxito en una cultura digital se logra a través del trabajo colectivo y el intercambio de información a través de divisiones, unidades y funciones. El ritmo iterativo y rápido del trabajo digital requiere un nivel de transparencia e interacción mucho mayor que el que se encuentra en la organización tradicional.

Sobre el autor

Jesus A. Lacoste

Psicólogo. Coach Ejecutivo. Fundador y CEO de SoyDigital Network, empresa especializada Digital Business Solutions. Vice-President of Inspiring Committed Leaders Foundation (New York). Profesor MBA en la Universidad Europea de Canarias. Online desde 1996. Todo lo que hago es porque creo sinceramente que puede aportar valor a la vida o los negocios de otros.

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